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Espacios de Luz

LUZ Y CALOR


A MODO DE
PRÓLOGO

Señal de la cruz
SEÑAL DE LA CRUZ

La mano
MANO

Arrodillarse
ARRODILLARSE

Estar de pie
ESTAR DE PIE

Caminar
CAMINAR

Golpearse el pecho
GOLPEARSE
EL PECHO

Gradas
GRADAS

Puerta
PUERTA

Vela
VELA

Anhelamos fervientemente la unión con Dios, tenemos que anhelarla a raíz de una muy íntima necesidad pues "Él nos ha hecho para ir hacia Él", ha dicho San Agustín. Dos caminos nos son recomendados para esto. Son diferentes, pero llevan al mismo fin.

El primer camino pasa por el conocimiento y el amor. Conocer es unión. Conociendo penetramos a través de las cosas, éstas entran en nosotros: llegan a ser nuestras, se vuelven una parte de nuestra vida. También el amor es unión. No solamente aspiración, sino que él mismo es ya unión: cuanto más ame un hombre alguna cosa tanto más ella le pertenecerá. Pero el amor del que aquí se habla, el amor a Dios, es de un modo particular. Uno lo expresa bien cuando dice que él debe ser "espiritual". Sin embargo todavía este término no interpreta exactamente la idea. Aquí vamos a hablar más bien de aquel amor que produce unión no en el ser sino en la conciencia y en el sentimiento.

Para este amor hay una bella imagen: luz y calor. Aquí se encuentra la vela con una llama radiante; nuestra mirada ve su luz, la incorpora en sí, forma con ella una sola cosa, y sin embargo no la toca. La llama permanece en sí misma y la mirada también, y sin embargo tiene lugar un llegar a ser uno: una unión sin contacto ni mezcla, pura en el mirar, hasta se podría decir con veneración y castidad.

Esta es una imagen profunda para aquella unión que se realiza entre Dios y el alma en el conocimiento. "Dios es el Dios verdadero" dice la Escritura (Jer 10,10). Quien conoce la verdad la tiene en el espíritu; así está Dios en el pensamiento que lo conoce, vive en el espíritu que lo piensa verdaderamente. Por eso, "conocer a Dios" significa unirse con Él, así como la mirada se une con la llama al contemplar la luz. También hay una unión con la llama a través de su calor. Sentimos este calor en la cara, sobre la mano; notamos cómo nos penetra cálidamente, y sin embargo la llama permanece intacta en sí misma.

Así es el amor: un estar unido con la llama de Dios a través del calor, y no obstante nada toca a esta llama divina. Pues Dios es bueno, y quien ama lo bueno lo vive en el espíritu. Lo bueno es mío tan pronto como lo amo, y cuanto más lo amo tanto más me pertenece aunque yo no lo toque. Dios es lo bueno –tan esencial y único, que Cristo pudo decir al joven rico: "Nadie es bueno sino sólo Dios" (Mc 10,18) Y Juan dice: "Quien permanece en el amor, permanece en Dios y Dios en él" (1 Jn, 4, 16).

Conocer a Dios y amar a Dios es unión con Él. Por eso, la bienaventuranza eterna será un contemplar y amar. Esto no significa un estar hambriento ante Él sino la más profunda interiorización, realización y hartura.

Luz y calorAnteriormente hemos considerado cómo la llama se volvía imagen del alma. Ahora también reconocemos en ella un símbolo de la vida de Dios, pues "Dios es luz, en Él no hay tiniebla alguna" (1 Jn 1,5). Así como la llama irradia luz, así Dios irradia verdad. Pero el alma acepta en sí la verdad cuando conoce y se une en ella a _Dios, así como nuestra mirada contempla la luz y se hace una sola cosa con la llama. Y así como la llama irradia calor, así Dios irradia bondad bienhechora. Pero quien ama a Dios se hace uno con Él en la bondad de Dios, así como mano y rostro se hacen uno con la llama cuando sienten su calor. Pero la llama permanece en sí intacta, así como San Pablo ha dicho que Dios "habita en una luz inaccesible" (1Tm 6,16)

Ahora entendemos el sentido de lo que sucede en la bendición de la noche de Pascua cuando el cirio se convierte en el símbolo de Cristo; cuando el diácono proclama jubilosamente a la llama como "Luz de Cristo", y las luces de la iglesia son encendidas para que en todas partes la luz y el ardor de la vida de Dios ilumine y dé calor.

de "Los Signos Sagrados"
Romano Guardini

Agua bendita
AGUA BENDITA

Llama
LLAMA

Ceniza
CENIZA

Incienso
INCIENSO

Luz y calor
LUZ Y CALOR

Pan y vino
PAN Y VINO

Altar
ALTAR

Lino
LINO

Cáliz
CÁLIZ

Bendición
BENDICIÓN

Campanas
CAMPANAS

Tiempo santificado
TIEMPO
SANTIFICADO

El Nombre de Dios
EL NOMBRE
DE DIOS


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